
Montaje de lápices de colores

Oscilando entre la seriedad y la aparente ingenuidad, la serie Crayones, no carniceríalanzada hace cinco años a raíz de la Atentados contra Charlie Hebdose ha convertido en una de las obras más influyentes de Luke Newton.
El artista pone en tensión el simbolismo de los materiales y las formas: los lápices, vectores de creación y expresión, se transforman en armas de fuego, que encarnan la violencia y la destrucción. Este sorprendente contraste crea un poderoso espacio conceptual, donde las oposiciones se responden y confunden mutuamente.
En esta serie, Newton invita al espectador a mirar más allá de lo obvio para cuestionar las paradojas contemporáneas. Aquí, la creatividad no se opone simplemente a la destrucción: la revela, la retuerce y la cuestiona.